Para que no le pase

viernes, enero 14, 2005

PARA QUE NO LES PASE

AMIGOS. Para que no les Pase.

Si, ya me lo habían advertido.... es una forma muy común de robo, pero me pasó a mí y como no quiero que les pase LO MISMO ... se los voy a contar.

Ayer, mientras que Taty y yo estábamos en el trabajo, nuestra empleada recibió muchas llamadas durante cerca de 2 horas y media. Estas personas que llamaron, conocían perfectamente nuestros nombres, sitios de trabajo y otros (MUCHOS) datos personales. Son PROFESIONALES. Hicieron creer a nuestra empleada que Taty tenía un problema legal y que nos iban a embargar esa misma tarde. Inicialmente la hicieron buscar las cosas de valor para esconderlas en algún lado del apartamento (para que supuestamente no fueran embargadas), inclusive fueron tan convincentes que nuestra empleada destrozó con un martillo un cajón (que estaba bajo llave) buscando supuestamente unos dólares y euros que teníamos guardados. Al final cuando el estrés de la pobre empleada estaba en su umbral, le solicitaron que llevara los objetos de valor a un lugar muy cercano al apartamento para que me los entregara a mí. Afortunadamente y gracias a otra empleada del edificio, mi empleada cayó en la cuenta de que se trataba de un robo y decidió llamarnos.

Acepto, nuestra empleada fué extremadamente ingenua.... sin embargo, ahora que conté lo sucedido en el hospital, me enteré que muchas personas han caído en la misma trampa y adivinen que..... en esos casos no han sido las empleadas del servicio sino los mismos hijos (uno profesional), incluso uno de los médicos (cuyo nombre me reservo) los que cayeron en la misma trampa y fueron robados.

Como dije antes, estas personas son especialistas en manipular a la gente y pienso que cualquiera de nosotros puede caer. Cuantas veces en restaurantes o ante la oferta de cualquier rifa dejamos nuestros datos personales.... Eso es lo primero que voy dejar de hacer. Seguramente no sobre recordarle a nuestras empleadas y familiares que esas personas son capaces de imitar a la perfección nuestras voces.

Nos hablamos..... y cuídense.


Carlos Guerrero.